Ser padre se ha convertido en la experiencia que más disfruto vivir todos los días.
Recuerdo aquella tarde calurosa en Tomatal charlando con mi padre, cuando le contaba el miedo que me hacía sentir el pensar ser papá, que aún no estaba listo, que antes quería hacer esto, aquello y lo otro. Su risa sardónica y contenida intentaban ocultar la risa burlona que seguramente le proyectaba mi inexpertiz ante la vida, ante la experiencia de ser padre.
Su respuesta fue: -¡Ten un hijo, ya! Nunca nadie está listo para tener un hijo. Es más, cuando nos atrevemos a tener el primero, el segundo y los siguientes, no son iguales al previo, y lo aprendido hay que reaprenderlo.
¿Así, sin preparación?, ¿sin leer libros sobre cómo ser papá?, ¿sin revisar algún tutorial de Youtube? Pues cómo se dice, no todo viene en los libros, menos en los tutoriales de Youtube. Siendo así, aceptando mi nula pericia en la paternidad, se decidió dar el paso: ¡seamos padres!