martes, 22 de abril de 2025

CARTA IV

Julio Cortázar es uno de los escritores favoritos de mi buen amigo Alvi. Creo que nunca le he preguntado de dónde salió ese gusto, aunque sin duda, Cortázar es un maravilloso escritor, quizá uno de esos Nobel nunca dado. En fin. Hoy pensé en Cortázar por aquel texto suyo, el famoso capítulo 7 de Rayuela: 

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja. 

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

Esta narración del beso resulta por demás interesante, poética...

Pues resulta que Danthe planea darse un beso ("de verdad, en la boca" ha dicho) con una de sus compañeras que, según él, es su novia. Cuando nos ha platicado esto hemos caído en un terrible dilema sobre el qué hacer, pues no consideramos correcto que a esta edad, un par de niños se den de besos "de verdad". Nos lo ha dicho por esa confianza y buena relación que tenemos con él como padres. Luego de decirle que quizá no era lo más correcto, pareció arrepentirse de habernos dicho, incluso soltó un par de lágrimas. Insisto, seguimos sin estar seguros de qué hacer... ¿a qué edad es correcto darse besos "de verdad"?, ¿está bien si se dan el beso?, ¿debemos prohibirlo hacerlo?, ¿seguirá teniendo esa misma confianza en situaciones venideras?

De momento reprocha menos para lavarse los dientes con más frecuencia.

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